Corrección en tinta roja Escribir crea dudas. Si este blog te resuelve algunas, habremos acertado.


miércoles, 18 de junio de 2014

Que sin tilde en frases interrogativas

Es muy fácil: si abres interrogación y la primera palabra después del signo es un que, lleva tilde. Una regla tan fácil de recordar como falsa.
Es muy habitual el uso de un que no interrogativo en frases que sí lo son. Cuando el que actúa como introductor, no lleva tilde aunque esté incluido en una frase interrogativa. Ejemplos:
¿Que te parece poco llegar a las tres?
¿Que no te da la gana venir?
¿Que hoy no comemos pasta?
En blog de Lengua, un estupendo blog, ofrece Alberto Bustos un truco que sirve: http://blog.lengua-e.com/2011/que-con-tilde-y-que-sin-tilde/. Si la pregunta se deja contestar con un o un no, estaremos ante un que sin tilde, pese a la interrogación. Vamos a verlo:
¿Que te parece poco llegar a las tres? Sí, me parece poco. 
¿Que no te da la gana venir? No, no me da la gana. 
¿Que hoy no comemos pasta? Sí, que sí la comemos.
Y veamos por oposición el que interrogativo, este sí con tilde, que no se puede contestar con o no:
¿Qué pretendes hacer con esa brocha?
¿Qué tipo de desastre eres tú?
¿Qué esperas de la vida?




  

miércoles, 4 de junio de 2014

Las mayúsculas en los títulos

El inglés, idioma precioso sin ninguna duda, es el rey de la fiesta, el más influyente del planeta. No hay nada que objetar, salvo pedir a quienes lo usen que no lo mezclen con el español, es decir, que no apliquen sus reglas a un idioma que tiene las suyas propias.

Viene esto a cuento de los títulos de obras de arte, científicas, películas, libros, discos, canciones, etc. En inglés, las palabras de un título, salvo artículos, conjunciones y preposiciones de hasta tres letras, como in, of, on, at, the, and o to, se escriben con mayúscula. Lo vemos en este título de un libro de Junot Díaz: The Brief Wondrous Life of Oscar Wao. Todo va en mayúsculas (en este caso el artículo también, pero por ser la palabra inicial). La traducción correcta al español del título de la novela es:
La maravillosa vida breve de Óscar Wao. En español, las palabras llevan mayúscula cuando son palabra inicial y cuando son nombre propio o funcionan como tal, estén incluidas o no en un título. Y la vida de Óscar Wao, ese fantástico personaje creado por el escritor Junot Díaz, no es, por escribirse en minúsculas, ni menos breve, ni menos vida ni menos maravillosa.

Las palabras no son más importantes por escribirse con mayúscula inicial. Otra cosa es decidir escribir un título enteramente en mayúsculas, que se puede hacer, y cosa distinta son también las lícitas licencias que el lenguaje publicitario se toma para potenciar sus mensajes, pero eso ya es asunto para otro día.

http://lema.rae.es/dpd/srv/search?id=BapzSnotjD6n0vZiTp

miércoles, 28 de mayo de 2014

Verter o vertir

Verter, verbo irregular que en su acepción principal significa 'derramar o vaciar líquidos, y también cosas menudas como sal, harina, etc.', es un verbo que muchos conjugamos mal. El error está en conjugarlo como divertir, cuando debe conjugarse como entender.

Así, formas como *virtió, *virtiendo o *vertiremos, son incorrectas. Las correctas son vertió, vertiendo o verteremos. 

Un caso contrario es el del verbo expandir, de la 3.ª conjugación, que se conjuga como partir. Aquí el error se da casi siempre en el infinitivo, que convertimos por error en expander. Podemos también encontrar alguna forma conjugada incorrecta, como *expanderás, que debe escribirse expandirás, o *expandería, que debe escribirse expandiría.

http://lema.rae.es/drae/?val=verter
http://lema.rae.es/drae/?val=expandir

miércoles, 21 de mayo de 2014

conque y con que

Conque es una conjunción ilativa, equivale a así que. La mejor manera de saber si tenemos que escribir conque en una sola palabra es precisamente sustituirlo por así que. No falla nunca: si se puede sustituir, estamos ante un conque junto:
Conque ya sabes, camina = Así que ya sabes, camina.
Conque estás de morros, pues te vas a enterar = Así que estás de morros, pues te vas a enterar.

Nos podemos encontrar también ante una preposición y un relativo: con que. Aquí no va a servir sustituir por así que. En estos casos podemos sustituir el relativo que por el cual o la cual: 
El palo con que nos golpeó está ahora en mi casa = El palo con el cual nos golpeó está ahora en mi casa. Nos sirve también el truco de introducir un artículo antes del que; si la frase suena bien, es un relativo: El palo con el que nos golpeó está ahora en mi casa.

Otro con que, en este caso preposición con más conjunción que. Sirve para introducir oraciones subordinadas:
Con que compres dos barras, suficiente. Puede sustituirse el que más verbo por el infinitivo:
Con comprar dos barras, suficiente.

Y, por último, con qué, en este caso el que lleva tilde y es pronombre interrogativo o exclamativo:
¿Con qué aceite has hecho esta tortilla?
¡Con qué arte te mueves, hermoso!

Mucho ojo, el conque junto puede perfectamente aparecer en oraciones interrogativas o exclamativas, y eso no va a significar que deba ir separado. La prueba del así que nos lo aclarará siempre:
¿Conque ahora quieres volver a jugar a las casitas? = ¿Así que ahora quieres volver a jugar a las casitas?
¡Conque soy yo el traidor, eh! = ¡Así que yo soy el traidor, eh!

http://lema.rae.es/drae/?val=conque

  

miércoles, 14 de mayo de 2014

Contra las cuerdas

Los términos y expresiones que pasan del lenguaje deportivo al habla común son muy numerosos. Habrá para este trasvase varios motivos, pero uno de ellos, sin duda, es que esos vocablos y construcciones poseen una potente fuerza expresiva. Es decir, lo que nos podría exigir, para ser bien explicado, un par de frases, lo puede resumir a la perfección una de esas expresiones tomadas del deporte.
Una de ellas, venida del boxeo, es la locución adverbial contra las cuerdas, que significa 'en una situación comprometida de la que es difícil salir'. Se puede poner a alguien contra las cuerdas o estar contra las cuerdas.
Perder ese gran cliente ha puesto a la empresa contra las cuerdas.
El pacto de gobierno está contra las cuerdas.
Otras veces comenzamos estas entradas por el error y hoy lo hacemos al revés. La locución adverbial correcta es contra las cuerdas, no *entre las cuerdas. ¿Que pese a escribir entre las cuerdas lo entenderá quien lo lea? Quizá sí. ¿Que está mal escrito? Seguro.

http://buscon.rae.es/drae/srv/search?id=NQR1kZqWtDXX2Ptn6Pii%7CPYGoLLSPUDXX2QqvtrA9

miércoles, 2 de abril de 2014

El punto sobra tras los signos de interrogación o exclamación

El punto, tan poca cosa, aparece en muchas ocasiones a continuación de otro signo, como si no fuera posible cerrar una frase sin usarlo. Pero sí que es posible, y además obligatorio.
Así pasa cuando terminamos una frase interrogativa. Es corriente encontrarse esto:
*¿Subirá de nuevo la factura del gas?.  Ese punto sobra, el signo de interrogación se basta para cerrar la frase.
Lo mismo ocurre al final de las frases entre signos de admiración o exclamación:
*¡Dejó vacía la casa!. Otra vez el punto colándose donde nadie lo llama. El signo de admiración no lleva nunca un punto detrás.
Otro caso en el que el punto aparece y no debería aparecer, es cuando una frase se cierra con puntos suspensivos:
*Nos gustaría retomar la amistad, pero han pasado tantas cosas….
Los puntos suspensivos, que son siempre tres y solamente tres, se bastan por sí mismos para cerrar una frase. Pueden llevar detrás otros signos de puntuación sin que medie espacio de separación, como una coma o un punto y coma, pero de eso hablaremos en otra entrada dedicada exclusivamente a ellos, que se lo merecen.

Para quien quiera saber más y mejor:
http://buscon.rae.es/dpd/srv/search?id=qXGSxldBKD6hqrTMMo 

jueves, 20 de marzo de 2014

El verbo dudar y las preposiciones

El uso del verbo dudar hace honor al significado del propio verbo: da para muchos titubeos, sobre todo en cuanto a la preposición de como acompañante obligatorio, o no.
Cuando el verbo significa 'tener dudas o desconfiar', hay dos posibilidades:
Si lo que sigue al verbo es un sustantivo, no hay más remedio que introducir la preposición de:
Dudo de sus intenciones. Nunca *Dudo sus intenciones.
Si lo que sigue al verbo es una frase introducida por que, puede anteponerse o no anteponerse a este que la preposición de. Dudo de que vaya a venir/Dudo que vaya a venir.

Cuando el verbo tiene el sentido de 'vacilar o estar indeciso' el problema con la preposición de no se presenta. En este caso el verbo se combina con las preposiciones en o entre (esta última cuando las diferentes opciones aparecen en la frase). 
Tu hijo duda en las sumas con decimales. 
Mi hermana duda entre Soria y Segovia.